Moderniza la legislación bancaria Artículo: numerales 3), 5), con excepción del artículo 7, 18), 21), 23) en lo que se refiere a la derogación del artículo 24; 24) en lo que se refiere a la derogación del artículo 26 bis; 33), 44), 50) en lo que se refiere al inciso segundo del artículo 55 bis; 59) en lo que se refiere a los artículos 66 ter y 66 quáter; 60), 61) en lo que se refiere al párrafo cuarto del numeral 2) reemplazado por su literal a) y literal h), 68) en lo que se refiere al artículo 76; 70) en lo que se refiere al literal iii de la letra a) y letra f), 72) ) en lo que se refiere al literal i de la letra b) y letra c), 74) letra b), 76) letra n), 80) letra b), ); 84) en lo que se refiere a los incisos segundo, séptimo y décimo primero del artículo 117; ); 85) en lo que se refiere al artículo 118; 89) en lo que se refiere a la derogación de los artículos 123 , 128 y 129; 90) en lo que se refiere a los incisos primero y segundo, letra d), del artículo 130; 91) letra b, 92) letra a) del artículo 133, y 115) en lo que se refiere al artículo 162, todos del artículo primero; numerales 2), 11); 12); 17) numeral 10, letra c); 18) letra g), 22) letra b), 28) y 30) del artículo segundo; artículo cuarto; artículo quinto; artículo sexto numeral 2); artículo séptimo numeral 1) letra a), artículo octavo, en lo que se refiere al inciso segundo del artículo 87 bis; numeral 1) del artículo décimo; numeral 1) letra a) y numeral 2) del artículo décimo primero; incisos cuarto y quinto del artículo primero transitorio; artículo sexto y artículo séptimo transitorio.
Boletín N° 11269-05
Proyecto de Ley Relacionado
Moderniza la legislación bancaria
Este proyecto busca que los bancos en Chile sean más seguros y estén mejor preparados para enfrentar crisis económicas. Para lograrlo, se propone que la actual Superintendencia de Bancos pase a formar parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), creando un solo organismo que vigile todo el mercado. También se exige que los bancos tengan más dinero propio (capital) para respaldar sus operaciones, siguiendo reglas internacionales llamadas Basilea III. Esto protege los ahorros de las personas y evita que el Estado tenga que usar dinero de todos los ciudadanos para rescatar bancos con problemas. Además, se mejora la protección de los depósitos a plazo y se establecen reglas más estrictas para quienes dirigen los bancos, asegurando que sean personas idóneas y responsables.